Iñaki Chávarri

(Madrid, 1982)

Artista y docente universitario español. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y The School of Art Institute de Chicago. Reside y trabaja en Bogotá, Colombia. 

Separar, Unir

2021

Serigrafías en papel mantequilla

Conoce más de la pieza

© Manuel Castells/Museo Universidad de Navarra

Sobre la obra

Iñaki Chávarri es un artista y docente español residente en Colombia. Con una producción multidisciplinar, se aproxima a problemáticas de la supervivencia de nuestra especie, a través del dibujo y la instalación.
Separar, unir es una instalación en forma de políptico que parte de lo material con 50 serigrafías de una proyección de Mercator del mapa del mundo fragmentado para abrir capas hacia la profundidad existencial y política de los lmites geográficos. Desde su mirada de conjuntos se despierta otra visión sensible a las tensiones y al equilibrio, un lugar de experimentación continua que muestra la fragilidad del día a día. Materiales como el papel, el agua, la tinta, cobran un fuerte significado en esta obra.
Sobre las serigrafías, realizadas en un finísimo papel cebolla, cinco sencillos dibujos del ciclo del agua moviéndose por la biosfera. Viendo la trasposición de un sistema que atraviesa fronteras, como es el agua, y otro que las crea, como es la humanidad con su afán por clasificar, compartimentar y generar división.
Para Iñaki, “el papel es donde yo termino y donde tú comienzas”. ¿Alguna vez te has cuestionado los límites territoriales entre países?

Valor Háptico

2021

Vinilo sobre cristal

Iñaki Chávarri es un artista y docente español residente en Colombia. Con una producción multidisciplinar, se aproxima a problemáticas de la supervivencia de nuestra especie, a través del dibujo y la instalación.

Valor háptico reúne en una sola frase todo un amalgama de pertenencia de lo que somos, fuimos y seremos. A nuestra dependencia emocional de los abrazos, de los besos, de los roces, se une una invitación a nuestro ser transitorio. Aquel que camina entre las sutilezas y tensiones de la vida, aquel que alterna sencillez y complejidad, lo vacío y lo concreto, lo abstracto y lo formal, la transparencia y lo espeso. Es una instalación que alude a ese instante efímero donde conectamos con otros y con nosotros mismos por medio del tacto.

La frase, de la poeta y activista afroamericana Nikki Giovanni, procede de la letra de una de sus canciones: My House (1975). Este poemario, emocional y autobiográfico, marcó en ella una nueva dimensión y filosofía de vida. Iñaki se apropia de la frase, la transforma, traduce y readapta para poner de relieve la importancia del tacto en las relaciones sociales y personales que nos acompañan a lo largo de nuestra vida, haciéndonos partícipes de la experiencia transformadora de los afectos asociados a la corporalidad. ¿Cómo experimentas el tacto en el contexto de la pandemia?

Conoce más de la pieza

© Manuel Castells/Museo Universidad de Navarra

Sobre la Pieza “Valor Háptico”

Como sociedad hemos fundamentado nuestro conocimiento, sobre los sentidos de la visión y la escucha. Aunque pueda parecer aleatorio, en ambos casos podemos hacer un juicio del “objeto” sin entrar en contacto con él. ¿Qué significa tocar a otro, a lo otro?

La frase pertenece a la poetisa, activista y educadora afro-americana Nikki Giovanni. Probablemente ella la escribió desde un contexto de distancia de clase, raza y género: no eres igual que yo, por lo tanto no quiero tocarte.

Porque me repugnas

Porque me das miedo

Porque desconfío de ti

Porque no te lo mereces

Actualmente, por el virus actual, aun un verdadero desconocido, todos los países han implementado unas políticas de distanciamiento para contrarrestar la propagación del virus.

De nuevo, colectividades minoritarias salen mal paradas en estas decisiones generalizadas. Recientemente conocí una fundación que se encarga de desarrollar procesos artísticos con personas que simultáneamente carecen del sentido de la vista y la audición. Mi primera pregunta fue cómo podían cumplir con los protocolos de bioseguridad. La respuesta fue rotunda: no podemos, la única manera de comunicarse con estas personas es a través del contacto.

Recientemente murió el artista conceptual colombiano Antonio Caro, su última obra fue “Jabón, bendito jabón”, donde el artista se daba la mano con todo el que quisiera acercarse en un lavamanos lleno de agua y jabón. De alguna manera volvió a crear un espacio libre de contagio, temporal y efímero, donde podíamos volver a tocar al otro sin miedo.

Meses antes de la muerte del maestro, el estudio de diseño editorial Tangrama lanza su nueva tipografía basada en la que utiliza el artista en su obra: Caro barato. En la pieza que propongo para el museo “Valor háptico” podemos ver cómo muchos elementos con trayectorias diferentes colapsan en un solo punto: no sólo la importancia del sentido del tacto, sino el valor de su poder político. Pronto comenzaremos a tocar el mundo de nuevo, recordemos tocar no sólo lo que no es igual a nosotros.

Iñaki Chávarri, junio 2021.