Antón Hurtado

(Pamplona, 1946)

Artista de formación principalmente autodidacta. Ha cursado estudios en la Escuela de Bellas Artes del País Vasco, de dibujo en la Escuela de Maestría de Bilbao y de escultura en el Centro de Producción Artística BilbaoArte. Reside y trabaja en Bilbao, España

Caminando por el Barrio

  1. Paseando por el barrio

2019

Mixta sobre lienzo

  1. Arquitectura portuaria

2018

Acrílico sobre lienzo

  1. Paisaje quebrado

2013

Acrílico sobre lienzo

  1. Conversación íntima

2010

Acrílico sobre lienzo

  1. Tres islas

2012

Acrílico sobre lienzo

  1. Arquitectura portuaria

2019

Mixta sobre lienzo

  1. Obra civil, o bajo el viaducto

2016

Acrílico sobre lienzo

  1. Frontón de Murieta

2008

DM pintado con colores acrílicos

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Sobre la obra

Antón Hurtado es un artista navarro residente en Bilbao. Su práctica se cimenta sobre el paisaje como lugar de encuentro y reflexión. Antón se autodenomina como “paisajista”, realiza recorridos a lo largo de pueblos y barrios, para plasmar su geometría. Para Antón pintar es estar en el paisaje, mirar, estudiar, reflexionar. Otorga una importancia especial al gesto, al acto mismo de la pintura, con sensaciones que dan forma a su mundo personal, siempre reivindicativo, expresionista e inconforme, como si de un autorretrato se tratara.
Caminando por el barrio es el nombre que lleva este conjunto de 9 obras seleccionadas por el artista para la exposición. Son acuarelas y piezas hechas en distintos viajes y recorridos del artista, en donde plasma sus diferentes visiones del entorno que lo rodea. Para Antón es importante todas las visiones que percibe en sus paisajes, pero también las personas que interactúan con él. Siempre se pregunta ¿Cómo viven? ¿Cómo van cambiando las cosas?
Antón nos deja con esta frase: “Cerca de casa, a no muchos kilómetros, podemos encontrar -si buscamos con fuerza- esos sitios donde poder ser uno mismo, ese individuo que la cotidianeidad procura anular cada día. Por eso el viaje, no el turismo”. Y nos invita a que nos encontremos con sus piezas. ¿Qué paisaje puedes observar?

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Caminar, simplemente caminar

Técnica. Escribir: Ricardo Antón Troyas, 2020

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Sobre la obra

CAMINAR, SIMPLEMENTE CAMINAR

Caminar. Caminar es algo sencillo, básico, esencialmente humano. Caminar como ejercicio de mantenimiento físico y mental. Caminar como forma de oxigenar, de resetear el cerebro. Una actividad a la medida del cuerpo, que tan solo requiere de eso: un cuerpo. Y tomarse un tiempo para moverse por un espacio. Sin necesidad de llegar a ningún sitio, sin apps que midan lo caminado. Caminar.
Caminar. Caminar como algo que en cierto modo hemos perdido, nos han arrebatado. Necesitamos reaprender a caminar. Caminar como reencuentro con el entorno y el ritmo vital, sin salir a buscar nada concreto, ni tan siquiera con el objetivo de ir a la deriva. Caminar sin forzar. Caminar sin prisa, porque la prisa mata. Caminar casi como ejercicio de resistencia. Caminar como ejercicio que nos libera, que nos hace libres. Caminar, en todo caso, encontrando, encontrándote, encontrándonos. Encuentros y desencuentros en el camino.
Caminar. Caminar como filosofía. Caminar como salida cotidiana, como vagabundeo melancólico, como calmada huida, como errático y laberíntico deambular, como manifestación. Caminar como forma de evasión a la vez que de hacernos más conscientes. Caminar como ejercicio de autonomía y soberanía. Saber caminar con otras como ejercicio de interdependencia. Diálogos razonables. Veriles y corrientes líquidas. Seguir caminando.
Caminar. Caminar como práctica estética. Caminar como ejercicio creativo.
La percepción del entorno a través del acto de caminar. Reconocer el paisaje, externo e interno. Suma de sensaciones e impresiones. Combinación de datos que se recogen, interpretan y combinan, de forma consciente e inconsciente. Juegos de memoria. Formas, colores, capas. Árboles que son puertos, puertos que son cercas, patrones, repeticiones. Tiempo y sutileza. Cada cosa va ocupando su lugar. Composiciones entre ensoñación y realidad. Y al caminar el paisaje se va transformando simbólica y físicamente. Al ritmo del caminar.
Y pararse a descansar al borde del camino. Eso simplemente. Tan sencillo y complejo como simplemente caminar. Caminar.

Ricardo Antón Troyas